Soy una
chica de 21 años de Granada (España).
Para mi todo comenzó como un reto, me cuestionaba preguntas tales como ¿seré
capaz? ¿llegaré aprender bien el idioma? ¿me costará adaptarme? ¿cómo será la
familia?...
Antes de tomar la decisión de ser Au-Pair, mi cabeza se asemejaba a una
tormenta de arena...tenía muchas preguntas y ninguna respuesta, hasta que
decidí dárselas yo misma.
Cuando
emprendí mi viaje estaba emocionada, porque sentía que iba a vivir algo nuevo y
seguramente inolvidable y por otra parte estaba asustada, ya que no sabía a lo
que realmente me enfrentaba y si a eso le sumamos que no dominaba nada el
idioma (me refiero a no saber ni decir buenas noches en alemán), mi pregunta de
¿seré capaz? se estaba "tambaleando bastante", mi barriga era lo más
parecido a un manojo de nervios.
Bien, cuando llegué al fin al aeropuerto, el recibimiento de la familia fue muy
bueno y eso me hizo estar más tranquila. Los primeros días de adaptación fueron
bien, los problemas surgieron más adelante con la convivencia. Con estos
problemillas aprendí que la comunicación es esencial, y que aunque no
domines el idioma debes hacer llegar a la familia todas tus dudas, ya sea
desde como funciona el lavavajillas hasta que debo hacer cuando la peque se
pone a gritar (por poner un ejemplo, aunque en mi caso suele darse a menudo
jaja). Cuanta más comunicación haya entre todos mejor será la
convivencia.
Está claro que no es una tarea fácil y de hecho para mi no lo es,
pero de eso se trata el reto. Ahora yo noto como los niños (la
pequeña de 8, la mediana de 11 y el grande de 14 años) tienen más confianza en
mi y cuentan más conmigo, por ejemplo: a la hora de ver una película
me avisan, damos juntos vueltas con la bici, a la pequeña le encanta dar
volteretas y muchas veces me llama para que le ayude e incluso me he visto
haciendo una que otra... jaja pero bueno, de eso se trata, de estar con ellos,
ganarse su confianza y aprender con ellos.
Al
principio cuando llegué no conocía a nadie , pero luego fui conociendo a gente,
y aunque no son de mi misma nacionalidad no ha sido ningún problema para crear
una amistad con ellos.
En cuanto a mi tiempo libre lo intento administrar lo mejor posible para hacer
algo de deporte, quedar con los amigos, ir a la academia etc., si te sabes
organizar hay tiempo para todo.
Poco a poco me habituo a mi rutina, aunque es difícil hablar de rutina cuando
tratas con niños, ya que cada día es diferente, unos son mejores y otros días
son peores, pero nada que no se pueda sobrellevar siempre y cuando te gusten
los niños y tengas algo de paciencia.
Ahora mismo llevo tan sólo tres meses y por lo que estoy viviendo no me
arrepiento de haber venido. Además he de decir que aquí cuento con el
apoyo de la agencia Hallo AuPair. Es un alivio saber que puedes contar con
alguien y que te entenderá. - Anotación de Hallo AuPair: Y la próxima llamada la
tendremos en alemán!! :-)
Conforme pasan las semanas voy notando que cada vez hago las cosas mejor y
que voy aprendiendo cada día más, tanto como persona como
en el idioma y eso me hace sentir una gran satisfacción.
Esta es una de las razones por la que os animo a que viváis esta experiencia,
os enriquecerá mucho en todos los sentidos.
Besos Lorena :)